viernes, 24 de febrero de 2012

Monografía – Juan Carlos Distefano

Breve resumen sobre su biografia
Nació en Villa Celina, Buenos Aires el 29 de agosto de 1933. De formación en diseño grafico y recibido de la escuela Manuel Belgrano como profesor de dibujo. A partir del 60´ se encarga del departamento de diseño grafico del Instituto Di Tella. Exiliado durante el último proceso militar, retornó a Argentina durante los últimos tiempos del proceso militar, en donde esta instalado hasta la actualidad.

Sobre sus obras:
La obra de Distefano puede dividirse en dos diferentes periodos, el color sobre el volumen y el color en el volumen mismo. Así las obras de él que pertenecen a la década del 60 contienen el volumen como pintura sobre la obra, ejemplo de esta época son las obras “En la tierra” “En la lluvia” “En el fuego” de 1967, tríptico de 1966 Tres versiones, “Ranas en la cabeza” 1966. En esta década el color sobre sus obras acompañan haciendo una especie de pintura sobre los relieves y esculturas pero luego el color en las obras siguientes (de la década del 70 en adelante) acompaña haciéndose parte de la obra de manera contundente e inequívoca. Lo que acompaña a Distefano en todos sus periodos son las figuras contorsionadas, retorcidas que generan una tensión y un equilibrio que habla por sí solo, difícil de borrar en el ojo de quien lo mira. Estas figuras humanas así como el cambio en la pintura de sus obras, son más fuertes luego del exilio, a través de sus obras denuncia las atrocidades vividas en este periodo oscuro de la historia Argentina y su sufrimiento por el exilio. Sus obras responden a una construcción latinoamericana de estética, donde lo siniestro y verdadero se ve en cada una de ellas. Cito a Adolfo Colombres cuando dice: "Ningún arte verdadero se da al margen de todo grupo social, de un contexto cultural que le confiera sentido”. Esto es lo más bello en las obras de Distefano. Su forma de trabajar las figuras con contorciones, en posturas dolorosas, estos cuerpos generan una visión fuerte sobre el espectador. Estas figuras en su mayoría están trabajadas en poliéster y epoxi.
“El centro de sus reflexiones es el cruce entre cuerpo y violencia. En sus obras el cuerpo humano modula torsiones, se extenúa, se estira, se contrae, se expande, se confunde con los objetos, forzado por distintas clases y grados de violencia. Son cuerpos atravesados (e inscriptos) por el dolor de la violencia social y política que caracteriza la historia facciosa y sangrienta de la Argentina.”
Fabián Lebenglik
De sus obras una de las más renombradas es el “El mudo” (figura sedente con los brazos atados en la espalda) irónicamente fue comprada por el museo de Bellas Artes durante el periodo militar.